Este vasco de Pasajes, nacido en 1689 se puede decir que era marino desde la cuna.
Toda su vida la dedicó a nuestra armada.
El caso es que todavía los ingleses, que tanto nos han pasado la Armada Invencible por la nariz, no cuentan que el Almirante Vernon atacó Cartagena de Indias en 1741 con la mayor flota que se había reunido hasta la época. De hecho el número de barcos reunidos no ha sido superado hasta 1944 con el desembarco de Normandía.
Lezo contaba con apenas 3000 hombres, mientras que los ingleses atacantes no bajaban de 25000 en 186 navíos de diferente porte.
Lezo venció con sus hombres a la flota británica que tuvo que retirarse con la vergüenza de no haber podido superar tan escaso número de defensores.
Pero la historia es así. Vernon pasó a la historia como un gran héroe de su patria y en la nuestra apenas se conoce a este gran vasco, que salvó al Imperio español, como dice un libro recién publicado. Vaya esta notita en recuerdo de don Blas de Lezo y Olavarrieta, vasco y español universal. Honor de su patria y de su pueblo.
lunes, 30 de junio de 2008
Un enlace de primera
El enlace que acaba de llegar a mi ordenador es de lo más eficaz y bueno que he visto en años.
Se trata de un enlace sobre los viajes de San Pablo interpretados a través de Google.
Imprecindible visita para toda persona que quiera tener un poco de cultura.
Imprescindible en el Año Paulino decretado por su Santidad el papa Benedicto.
Se trata de un enlace sobre los viajes de San Pablo interpretados a través de Google.
Imprecindible visita para toda persona que quiera tener un poco de cultura.
Imprescindible en el Año Paulino decretado por su Santidad el papa Benedicto.
martes, 24 de junio de 2008
Laicidad
En la crisis más peligrosa de los últimos treinta años los socialistas se dedican a hablar de laicidad, de aborto y de eutanasia.
Los otros, a ver qué baroncillo manda más. Aznar es pasado, se impone el entendimiento con los nacionalistas moderados...(contradicción en los términos, no hay nacionalista moderado).
Pobre España. ¡Tan sola!
Los otros, a ver qué baroncillo manda más. Aznar es pasado, se impone el entendimiento con los nacionalistas moderados...(contradicción en los términos, no hay nacionalista moderado).
Pobre España. ¡Tan sola!
Ciberactivismo
¿Realmente nos importa alguna cosa?
¿De verdad que lo único es que la selección española haya ganado por penaltis a la selección de Italia?
Patético.
Propongo una revolución civilo a lo americano con Obama. El ciberactivismo. Podemos hacer mucho.
¿De verdad que lo único es que la selección española haya ganado por penaltis a la selección de Italia?
Patético.
Propongo una revolución civilo a lo americano con Obama. El ciberactivismo. Podemos hacer mucho.
jueves, 19 de junio de 2008
No me acostumbro

No me acostumbro. Jamás me acostumbraré.
Esta lenta pero constante sangría de nuestros soldados es una infame hipocresía.
Un mundo que mantenemos con un zurcido de "tentemientrascobro" se desmorona. Y nuestras tropas, lejos, se dejan la piel con muy escaso reconocimiento oficial y nulo social.
Vaya una sentida oración por nuestros militares caídos lejos de la vieja Piel de Toro. Algunos no os olvidaremos nunca.
Viva siempre España.
Vientos de muerte

Se barrunta que ante la pasividad de un gobierno pastelero navarro presidido por don Miguel Sanz que dice que "no puede hacer nada" se puede llegar a abrir alguna clínica privada para hacer ives. Esto no es una letra. Se trata de un eufemismo. Interrupción voluntaria del embarazo. Como el asesinato es la interrupción voluntaria de la trayectoria natural de la vida. Auschwitz fue, como es sabido, una corrección poblacional de Europa, en la que se habían colado unos cuantos "infrahombres" o individuos no deseados, con religiones raras, narices no adecuadas o costumbres políticamente incorrectas. Todo se hace por el bien de la colectividad o Reich, en el que el pueblo ario es el soberano, el deseado, el oportuno. Tenemos que salvar ballenas, pero nos importa un ardite el futuro navarro. Vamos a favorecer la cultura de la muerte y el ensañamiento con los no nacidos en lugar de favorecer la cultura de la vida y del bienestar. Vamos bien, muy bien.
De todas maneras, quien siembra vientos, recoje tempestades. Lo estamos viendo en nuestros arrinconados viejos. Cuando lleguemos a su edad, ¿nos cuidará alguien? Quizás nos den pasaporte al más allá, como nosotros a los nuevos navarros, que podrían traer en su mano maravillas insospechadas hace años. A nosotros se nos ha dado oportunidad de vivir, ¿Quienes somos para mandar sobre la vida y la muerte?
miércoles, 18 de junio de 2008
¿Una profesión enferma?

En su último "fiat secundum artem" en la revista profesional el farmacéutico, Javier Puerto plantea de un modo limpio y claro que le sorprende la falta de interés de nuestros compañeros españoles por los actos culturales.
Termina diciendo: "una profesión como la nuestra debe agruparse en torno a sus intereses económicos, científicos, sociales y culturales, de lo contrario está enferma. Si a los propios profesionales no les interesa nada relacionado con su profesión...¿Qué está ocurriendo?"
Aparte de una idiotez que dice sobre el trabajo y los protestantes (salidas de pata de banco del doctor Puerto, demasiado frecuentes últimamente) el artículo está "hecho según arte".
¿Está la profesión enferma?
Los trescientos
Si hay alguna hazaña que siempre me ha llamado la atención es la de Leónidas y los trescientos espartanos en las termópilas. ¡Cuánto se puede hacer con voluntad de vencer! Esa virtud que otorga el espíritu inquebrantable de darlo todo por un objetivo, seguir y conseguir lo imposible; sin desánimo, inasequible al desaliento, sin hacer caso a las mermas propias, a los jirones de piel arrancados en cada esquina...
En pequeñito y a otra escala, hemos conseguido que tres grandes empresas dejen de anunciarse en la Sexta en el programa "salvados por...", que dedica su ocioso tiempo a meterse con las creencias de la gente, de un modo zafio y desde luego ofensivo. Lo hemos conseguido un pelotón de amigos escribiendo a los jefes de publicidad de las compañías interesadas. Nada hay con más miedo que el dinero, en cuanto se les razona, se dan cuenta de que no se puede estar dando cobertura a un programa impresentable, que va en detrimento de su imagen y reacciona. En resumen, pocos hemos conseguido mucho. La plataforma HO lo ha conseguido. Seguiremos en ello. Pura democracia, sociedad civil. Aquello que está bien, lo está. Los partidos dirán lo que quieran, nosotros tenemos de verdad el poder si nos movilizamos con habilidad.
Hoy me siento un poco Leónidas y un poco espartano.
Arriba a la izquierda tienes un enlace con la plataforma.
En pequeñito y a otra escala, hemos conseguido que tres grandes empresas dejen de anunciarse en la Sexta en el programa "salvados por...", que dedica su ocioso tiempo a meterse con las creencias de la gente, de un modo zafio y desde luego ofensivo. Lo hemos conseguido un pelotón de amigos escribiendo a los jefes de publicidad de las compañías interesadas. Nada hay con más miedo que el dinero, en cuanto se les razona, se dan cuenta de que no se puede estar dando cobertura a un programa impresentable, que va en detrimento de su imagen y reacciona. En resumen, pocos hemos conseguido mucho. La plataforma HO lo ha conseguido. Seguiremos en ello. Pura democracia, sociedad civil. Aquello que está bien, lo está. Los partidos dirán lo que quieran, nosotros tenemos de verdad el poder si nos movilizamos con habilidad.
Hoy me siento un poco Leónidas y un poco espartano.
Arriba a la izquierda tienes un enlace con la plataforma.
martes, 17 de junio de 2008
Los amigos

Es difícil definir amigo.
En cualquier caso dicen algunos que siempre están ahí. Jamás dicen no.
Te bautizan hijos, te celebran aniversarios, te bendicen casas y coches.
Te animan, te orientan.
Don Primi es mi amigo.
Le hemos dado un homenaje (En España, dando un homenaje a alguien que no ha muerto), Dios nos lo guarde mucho tiempo. Amigo.
(Foto de otro amigo: Juan Palop Cubillo)
lunes, 16 de junio de 2008
Landa
Alfredo Landa, aparte de un actorazo, es una gran persona. No hay más que leer su discurso en la entrega del premio Principe de Viana.
jueves, 12 de junio de 2008
A una tumba decorada
Querido Goyo: Pues otra vez te han decorado a su manera el lugar donde reposan las cenizas de lo que fuiste. Todo el resto, incluída tu prodigiosa memoria y tus chistes, son ya eternos e inmunes a todo lo que pueden hacerte. Me consta que esto les da mucha rabia.
Todavía andarás libremente por los Pirineos o por los Picos de Europa o por la parte vieja de tu San Sebastián sin que ellos te puedan hacer daño alguno porque estás con nuestro Creador, disfrutando de todo lo bueno. Pero esto no quita para que cuando me entero de que han profanado de nuevo tu tumba en Polloe, me entre un fuerte coraje y me de cuenta una y otra vez todo lo que te echamos de menos y la falta que nos haces, amigo.
Acuérdate de nosotros y ayúdanos, que esto está que arde. Y encima estos cenutrios del PP quieren cargarse tu labor. En fin. Vivir para ver. Te hablo en otro rato. Un fuerte abrazo.
Todavía andarás libremente por los Pirineos o por los Picos de Europa o por la parte vieja de tu San Sebastián sin que ellos te puedan hacer daño alguno porque estás con nuestro Creador, disfrutando de todo lo bueno. Pero esto no quita para que cuando me entero de que han profanado de nuevo tu tumba en Polloe, me entre un fuerte coraje y me de cuenta una y otra vez todo lo que te echamos de menos y la falta que nos haces, amigo.
Acuérdate de nosotros y ayúdanos, que esto está que arde. Y encima estos cenutrios del PP quieren cargarse tu labor. En fin. Vivir para ver. Te hablo en otro rato. Un fuerte abrazo.
miércoles, 11 de junio de 2008
Gilipuertas reunidos, S.A.

Hay un tonto del peor sitio que se puede ser que dice que el escudo de la Casa del Rey debe ser cambiado por franquista.
Ignora el buen señor, nacionalista, por más señas; catalán por más señas y asno de grandes orejas, que el escudo de la Casa del Rey contiene la cruz de Borgoña o de San Andrés, que fue la bandera de nuestros ejércitos sobre fondo blanco, mucho antes de ser la bandera del requeté y de los carlistas. El yugo simboliza a Ysabel la católica, hacedora de la gran Castilla que fundó la España moderna, junto con su marido Fernando, Rey de Aragón, conde de Barcelona y dueños de medio mundo, simbolizado por cinco flechas abiertas en haz. El resto de los escudos, nada, Castilla, León, Navarra, Aragón y Granada. En el centro una flor de lis de la familia Borbón. Corona tradicional de la monarquía española. Collar de la Orden del Toisón de Oro, herencia de Carlos el emperador, nada más.
Franco no había nacido cuando cada escudo, cada símbolo contenido ya era historia.Superamos la media de bobos por metro cuadrado.
Si es que en España no cabe un tonto más. ¡Carajo!
martes, 10 de junio de 2008
Carta a Llamazares
Carta abierta a Gaspar Llamazares
Sr. Llamazares: leo en la prensa que ha cursado solicitud formal para retirar la cruz y la Biblia de
las juras de cargos públicos ante el Rey, y que está preocupado porque aún quedan cruces en los
colegios y desfilan militares en las procesiones. En Italia, donde vivo, esa cuestión quedó zanjada
con la sentencia judicial favorable al mantenimiento de la cruz en los lugares públicos porque se
trata de un símbolo referente para la cultura italiana. Sin embargo, para usted no es así, y cree que
se trata de un atentado a la laicidad del Estado.
Le pregunto: ¿va usted a pedir la retirada de nuestros museos, como ofensivos, de los Cristos de
Velázquez o de las Vírgenes de Murillo? ¿Usted se va a presentar a trabajar en el Congreso el día
de Navidad, por la terrible injusticia que representa el descanso para todos los españoles del día
del nacimiento de Cristo? ¿Se va a aupar a la torre de la catedral de Toledo, para tapar sus cruces,
que ofenden los aires de los millones de turistas que visitan la ciudad? ¿Va a dejar de emplear los
billetes de 20 euros por representar la ventana gótica de una catedral europea, intolerante muestra
de agresión religiosa? ¿Va a pedir prohibir la Semana Santa de Sevilla, la Romería del Rocío o de
San Isidro, por su carga de ofensiva católica en las calles que a todos pertenecen? ¿Pedirá la
retirada de nuestras bibliotecas, estatales y que pertenecen a todos, de las obras de Gonzalo
de Berceo, de Lope de Vega y de Galdós, por su propaganda clerical, impensable en un Estado laico?
¿Borrará al Magistral de La Regenta? ¿Pedirá que la Real Academia declare que las Glosas
Silenses y Emilianenses ya no son los testimonios más antiguos del castellano?
¿Borrará los apellidos de Navas de San Juan o de Villanueva del Arzobispo, o se empleará
con los nombres de San Sebastián o de Sant Feliù de Llobregat por imponer a todos los ciudadanos
un membrete con creencias religiosas adheridas? ¿Raspará con su cincel las cruces de
Calatrava o de Santiago de los escudos municipales? ¿Liberará al cochino de San Antón de la
oscurantista gorrinera católica, o pedirá usted que la pava de Cazalilla sea arrojada desde la Casa
del Pueblo, en vez del campanario de la parroquia? ¿Empezará una cruzada para que el “Viva San
Fermín” se transforme en un “Viva la serenidad laica de un Estado igualitario en sus
manifestaciones lúdicas y/o festivas”?
Señor Llamazares: le aconsejo que, antes de que su partido desaparezca definitivamente del
Congreso, haga lo posible por cambiar su nombre en el registro civil, pues es indigno de un Estado
como España que usted se llame Gaspar, como uno de los Reyes Magos, con evidentes
reminiscencias católicas y monárquicas que pueden ofender al pueblo al que usted representa.
Pedro Aliaga Asensio
D.N.I.: 26.477.876-T
Via del Quirinale, 23
00187-ROMA, Italia
Sr. Llamazares: leo en la prensa que ha cursado solicitud formal para retirar la cruz y la Biblia de
las juras de cargos públicos ante el Rey, y que está preocupado porque aún quedan cruces en los
colegios y desfilan militares en las procesiones. En Italia, donde vivo, esa cuestión quedó zanjada
con la sentencia judicial favorable al mantenimiento de la cruz en los lugares públicos porque se
trata de un símbolo referente para la cultura italiana. Sin embargo, para usted no es así, y cree que
se trata de un atentado a la laicidad del Estado.
Le pregunto: ¿va usted a pedir la retirada de nuestros museos, como ofensivos, de los Cristos de
Velázquez o de las Vírgenes de Murillo? ¿Usted se va a presentar a trabajar en el Congreso el día
de Navidad, por la terrible injusticia que representa el descanso para todos los españoles del día
del nacimiento de Cristo? ¿Se va a aupar a la torre de la catedral de Toledo, para tapar sus cruces,
que ofenden los aires de los millones de turistas que visitan la ciudad? ¿Va a dejar de emplear los
billetes de 20 euros por representar la ventana gótica de una catedral europea, intolerante muestra
de agresión religiosa? ¿Va a pedir prohibir la Semana Santa de Sevilla, la Romería del Rocío o de
San Isidro, por su carga de ofensiva católica en las calles que a todos pertenecen? ¿Pedirá la
retirada de nuestras bibliotecas, estatales y que pertenecen a todos, de las obras de Gonzalo
de Berceo, de Lope de Vega y de Galdós, por su propaganda clerical, impensable en un Estado laico?
¿Borrará al Magistral de La Regenta? ¿Pedirá que la Real Academia declare que las Glosas
Silenses y Emilianenses ya no son los testimonios más antiguos del castellano?
¿Borrará los apellidos de Navas de San Juan o de Villanueva del Arzobispo, o se empleará
con los nombres de San Sebastián o de Sant Feliù de Llobregat por imponer a todos los ciudadanos
un membrete con creencias religiosas adheridas? ¿Raspará con su cincel las cruces de
Calatrava o de Santiago de los escudos municipales? ¿Liberará al cochino de San Antón de la
oscurantista gorrinera católica, o pedirá usted que la pava de Cazalilla sea arrojada desde la Casa
del Pueblo, en vez del campanario de la parroquia? ¿Empezará una cruzada para que el “Viva San
Fermín” se transforme en un “Viva la serenidad laica de un Estado igualitario en sus
manifestaciones lúdicas y/o festivas”?
Señor Llamazares: le aconsejo que, antes de que su partido desaparezca definitivamente del
Congreso, haga lo posible por cambiar su nombre en el registro civil, pues es indigno de un Estado
como España que usted se llame Gaspar, como uno de los Reyes Magos, con evidentes
reminiscencias católicas y monárquicas que pueden ofender al pueblo al que usted representa.
Pedro Aliaga Asensio
D.N.I.: 26.477.876-T
Via del Quirinale, 23
00187-ROMA, Italia
viernes, 6 de junio de 2008
Alfredo Amestoy
Lo acabo de leer. Que pena penita pena que no se haya ocurrido a mí, por que es muy muy bueno.
Ante la pregunta de como le gustaría morir, responde: como san José.
El entrevistador abunda en el tema y le insiste en el por qué.
Porque murió en brazos de María y de Cristo.
Toma ya.
Ante la pregunta de como le gustaría morir, responde: como san José.
El entrevistador abunda en el tema y le insiste en el por qué.
Porque murió en brazos de María y de Cristo.
Toma ya.
miércoles, 4 de junio de 2008
Carta de un hombre de una pieza al general blandiblu
Carta del General
Blas Piñar Gutiérrez
General de Brigada de Infantería
Granada a 19 de enero de 2008
Mi general:
Acabo de pasar a la reserva por prescripción legal, profundamente decepcionado del Ejército. Desde hace más de dos años y medio, cuando presenté mi primera instancia pidiendo voluntariamente el cese en la situación de actividad, ningún mando me ha preguntado por las razones de mi solicitud. No me ha extrañado, pues desde hace tiempo y de forma progresiva, la cúpula militar ha optado, en temas mucho más importantes y transcendentes, por lavarse las manos o aplicar la política del avestruz. Hemos «conseguido» una institución no sólo ciega, sorda y muda, sino además insensible, sumisa y desvertebrada.
En mi caso concreto, para la superioridad ha resultado más cómodo inhibirse del fondo de la cuestión afirmando frívola y falsamente: «Se quiere ir porque tiene dinero por casa y se ha cansado de esto»; o «está molesto porque no le han dado el destino que quería». Cualquier cosa resultaba más fácil que hablar conmigo, porque el asunto no aparentaba ser políticamente correcto – más aún con este gobierno– y no merecía la pena darse por enterados de mi situación, vicisitudes y hoja de servicios. Profesionalmente, en estos últimos cinco años, me he sentido infrautilizado y excluido, no he recibido la mínima consideración formal exigible, y he carecido del apoyo y la defensa que cabía esperar de mis jefes.
En realidad han sido mi nombre y apellido, de los que me siento profundamente orgulloso, la explicación evidente del trato recibido. Me es posible llegar a admitir, e incluso entender y asumir, esta animadversión si proviniera exclusivamente de ciertos medios políticos, pero en absoluto puedo aceptarla si tiene su origen o es asumida (e incluso preventivamente superada) por mis propios mandos.
Pero no tranquilices tu conciencia concluyendo que mi deseo de marcharme ha sido exclusivamente consecuencia de dicho trato. A pesar de ello, hubiera seguido hasta el final, con pleno entusiasmo, en cualquier puesto y empleo, si tuviera un mínimo de fe y confianza en el Ejército actual, representado por sus máximas jerarquías. Pero he podido comprobar, una y otra vez, que estamos en sintonías bastante diferentes. El amor a España, nuestra historia, la bandera, el juramento sagrado, el reconocimiento a nuestros héroes, el honor, la lealtad, la responsabilidad, el sacrificio, el compañerismo, nuestras ordenanzas… todo parece difuminado, silenciado, sometido a interpretaciones oportunistas, disimulado en escritos, declaraciones o discursos excesivamente acomodaticios y contemporizadores. He llegado a la conclusión de que se pretende que estos conceptos y valores pierdan autenticidad, para que no se vean reflejados con todo su vigor en los comportamientos institucionales y personales. Como excusa se habla en exceso de disciplina, desvirtuando su esencia y utilizándola de comodín para sustituir el cumplimiento del deber, mucho más exigente y comprometido.
Cuando se llega al convencimiento personal de que el Ejército –de forma consentida– se está vaciando institucionalmente, que no cree ni está en disposición de cumplir con su misión constitucional, que no asume ni defiende realmente sus valores permanentes y que renuncia a representar con dignidad el papel encomendado, caben dos líneas de acción: esforzarse desde dentro en cualquier destino –si esto resulta posible– para restablecer los principios y recuperar las actitudes abandonadas; o desvincularse de la institución por considerar que –en tu caso– te han limitado la capacidad de actuación y tu presencia solo sirve para respaldar posturas incompatibles con los compromisos asumidos con España y el Ejército.
En ambos aspectos, personal e institucional, concretamente tú has tenido una muy especial responsabilidad como JEMAD durante los últimos años.
Desde un año antes de ascender a general he podido constatar que profesionalmente me han recortado las posibilidades de seguir trabajando de acuerdo con la vocación militar. He sufrido –con excesiva frecuencia– desconfianza, aislamiento y discriminación, obligándome todo ello, muy a mi pesar y tras profunda meditación, a cambiar la primera línea de acción por la segunda. En definitiva, me he querido ir –sin conseguirlo– antes de tiempo por exigencia de la lealtad, la responsabilidad y la dignidad, y con el orgullo y satisfacción del deber más que cumplido hasta el final, de una entrega sin límites y de la superación de numerosos obstáculos internos. En cualquier caso, me llevo el reconfortante bagaje de las innumerables compensaciones que el ejercicio diario de la milicia te proporciona, y sin las cuales no tendrían explicación estos últimos años de dedicación y esfuerzo, a pesar de las adversas circunstancias.
Habiendo llegado a la dolorosa conclusión de que ya no podía ni quería ser útil a este Ejército y por fidelidad al juramento prestado, consideré una obligación renunciar a mi situación de actividad como general. Los repetidos intentos (hasta agotar los procedimientos reglamentariamente disponibles) resultaron inútiles, sin haber merecido siquiera explicación o contestación alguna. Por eso hoy he querido exponer, sincera y claramente, ante los miembros actuales y recientes del Consejo Superior del Ejército, las razones que motivaron mi decisión. De esta manera cumplo con mi conciencia y honor, aunque es probable que mi conducta ni tan siquiera sirva como referencia «diferente» a nuestros oficiales, suboficiales y soldados.
A pesar de todo, me seguiré esforzando por mantener la esperanza de que el Ejército quiera, sepa y pueda reaccionar antes de que sea demasiado tarde para España. La responsabilidad es vuestra. Para entonces, si esto ocurriera, podéis contar conmigo en el puesto de mayor riesgo y fatiga, donde de nuevo me tendréis a vuestras órdenes.
¡VIVA EL EJÉRCITO! ¡VIVA SIEMPRE ESPAÑA
Blas Piñar Gutiérrez
General de Brigada de Infantería
Granada a 19 de enero de 2008
Mi general:
Acabo de pasar a la reserva por prescripción legal, profundamente decepcionado del Ejército. Desde hace más de dos años y medio, cuando presenté mi primera instancia pidiendo voluntariamente el cese en la situación de actividad, ningún mando me ha preguntado por las razones de mi solicitud. No me ha extrañado, pues desde hace tiempo y de forma progresiva, la cúpula militar ha optado, en temas mucho más importantes y transcendentes, por lavarse las manos o aplicar la política del avestruz. Hemos «conseguido» una institución no sólo ciega, sorda y muda, sino además insensible, sumisa y desvertebrada.
En mi caso concreto, para la superioridad ha resultado más cómodo inhibirse del fondo de la cuestión afirmando frívola y falsamente: «Se quiere ir porque tiene dinero por casa y se ha cansado de esto»; o «está molesto porque no le han dado el destino que quería». Cualquier cosa resultaba más fácil que hablar conmigo, porque el asunto no aparentaba ser políticamente correcto – más aún con este gobierno– y no merecía la pena darse por enterados de mi situación, vicisitudes y hoja de servicios. Profesionalmente, en estos últimos cinco años, me he sentido infrautilizado y excluido, no he recibido la mínima consideración formal exigible, y he carecido del apoyo y la defensa que cabía esperar de mis jefes.
En realidad han sido mi nombre y apellido, de los que me siento profundamente orgulloso, la explicación evidente del trato recibido. Me es posible llegar a admitir, e incluso entender y asumir, esta animadversión si proviniera exclusivamente de ciertos medios políticos, pero en absoluto puedo aceptarla si tiene su origen o es asumida (e incluso preventivamente superada) por mis propios mandos.
Pero no tranquilices tu conciencia concluyendo que mi deseo de marcharme ha sido exclusivamente consecuencia de dicho trato. A pesar de ello, hubiera seguido hasta el final, con pleno entusiasmo, en cualquier puesto y empleo, si tuviera un mínimo de fe y confianza en el Ejército actual, representado por sus máximas jerarquías. Pero he podido comprobar, una y otra vez, que estamos en sintonías bastante diferentes. El amor a España, nuestra historia, la bandera, el juramento sagrado, el reconocimiento a nuestros héroes, el honor, la lealtad, la responsabilidad, el sacrificio, el compañerismo, nuestras ordenanzas… todo parece difuminado, silenciado, sometido a interpretaciones oportunistas, disimulado en escritos, declaraciones o discursos excesivamente acomodaticios y contemporizadores. He llegado a la conclusión de que se pretende que estos conceptos y valores pierdan autenticidad, para que no se vean reflejados con todo su vigor en los comportamientos institucionales y personales. Como excusa se habla en exceso de disciplina, desvirtuando su esencia y utilizándola de comodín para sustituir el cumplimiento del deber, mucho más exigente y comprometido.
Cuando se llega al convencimiento personal de que el Ejército –de forma consentida– se está vaciando institucionalmente, que no cree ni está en disposición de cumplir con su misión constitucional, que no asume ni defiende realmente sus valores permanentes y que renuncia a representar con dignidad el papel encomendado, caben dos líneas de acción: esforzarse desde dentro en cualquier destino –si esto resulta posible– para restablecer los principios y recuperar las actitudes abandonadas; o desvincularse de la institución por considerar que –en tu caso– te han limitado la capacidad de actuación y tu presencia solo sirve para respaldar posturas incompatibles con los compromisos asumidos con España y el Ejército.
En ambos aspectos, personal e institucional, concretamente tú has tenido una muy especial responsabilidad como JEMAD durante los últimos años.
Desde un año antes de ascender a general he podido constatar que profesionalmente me han recortado las posibilidades de seguir trabajando de acuerdo con la vocación militar. He sufrido –con excesiva frecuencia– desconfianza, aislamiento y discriminación, obligándome todo ello, muy a mi pesar y tras profunda meditación, a cambiar la primera línea de acción por la segunda. En definitiva, me he querido ir –sin conseguirlo– antes de tiempo por exigencia de la lealtad, la responsabilidad y la dignidad, y con el orgullo y satisfacción del deber más que cumplido hasta el final, de una entrega sin límites y de la superación de numerosos obstáculos internos. En cualquier caso, me llevo el reconfortante bagaje de las innumerables compensaciones que el ejercicio diario de la milicia te proporciona, y sin las cuales no tendrían explicación estos últimos años de dedicación y esfuerzo, a pesar de las adversas circunstancias.
Habiendo llegado a la dolorosa conclusión de que ya no podía ni quería ser útil a este Ejército y por fidelidad al juramento prestado, consideré una obligación renunciar a mi situación de actividad como general. Los repetidos intentos (hasta agotar los procedimientos reglamentariamente disponibles) resultaron inútiles, sin haber merecido siquiera explicación o contestación alguna. Por eso hoy he querido exponer, sincera y claramente, ante los miembros actuales y recientes del Consejo Superior del Ejército, las razones que motivaron mi decisión. De esta manera cumplo con mi conciencia y honor, aunque es probable que mi conducta ni tan siquiera sirva como referencia «diferente» a nuestros oficiales, suboficiales y soldados.
A pesar de todo, me seguiré esforzando por mantener la esperanza de que el Ejército quiera, sepa y pueda reaccionar antes de que sea demasiado tarde para España. La responsabilidad es vuestra. Para entonces, si esto ocurriera, podéis contar conmigo en el puesto de mayor riesgo y fatiga, donde de nuevo me tendréis a vuestras órdenes.
¡VIVA EL EJÉRCITO! ¡VIVA SIEMPRE ESPAÑA
lunes, 2 de junio de 2008
Dia de las Fuerzas Armadas
Con pocas palabras bastan, no tengo ganas ni humor de escribir más. Tenemos el presidente más miserable de la historia de España. El problema es que nos lo merecemos.
Ha llegado a una cota insospechada no acudiendo al Día de las Fuerzas Armadas.
Huelgan comentarios. Delendus est ZP (PZ).
Ha llegado a una cota insospechada no acudiendo al Día de las Fuerzas Armadas.
Huelgan comentarios. Delendus est ZP (PZ).
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