O dicho en román paladino, con el el que suele la gente hablar a su vecino: ¿Podrá Obama?
Ellos, ¡Oh, si!, pueden (Yes we can). Pero ¿Podrá el nuevo Caesar Imperator con la que se le viene encima?
Veremos. vivir para ver.
Adelanto que me temo que estamos ante el preludio de uno de los fraudes más grandes de la historia. Lo tuvo demasiado fácil, no tenía contrincante.
En realidad, no sabemos nada de él, no sabemos qué piensa sobre nada. ¿Piensa?
¿Las soluciones se las da su Blackberry?