Ana Pastor, a quien tenía en buen concepto, puede aportar todas las razones que quiera, será escuchada. Desde luego no será quemada en la hoguera. Pero no tiene razón. Una persona de su trayectoria tiene que darse cuenta que no se puede desautorizar al Papa, en tanto en cuanto a que es un jefe de Estado y el referente de una religión mayoritaria en su país. Además, es que tiene razón.
Ciencia y experiencia, no historias chinas. Los países que han promocionado el preservativo como único método, han fracasado. Los países que han heche énfasis en la fidelidad y no promiscuidad, han obtenido resultados contra el SIDA. Hechos irrefutables y testarudos.
De todos modos, tirón de orejas al sistema de comunicación del Vaticano, con Joaquín esto no habría pasado.