sábado, 12 de junio de 2010

Maravillas del 2.0 y del 0.0

No soy personalmente un hombre de extremos. Vivo en mi tiempo y me gusta experimentar, pero también me gusta el pasado, la historia.
Es quizás por eso que me gusta estar en Twitter y a la vez me gusta tomar notas a mano en cuadernos del tipo "Moleskine"que para mi, son una joya.
Como dice el amigo Luis Llamas, también le veo gracia al 0.0, nada de tecnología.
Tengo otro amigo, que es conductor de villavesas, pastor, caminante, transhumante que se llama Enrique. Enrique ha tenido recientemente dos experiencias únicas, ha ido desde la Sierra de Andía hasta las Bardenas con 3000 ovejas y otro pastor. ¡Qué envidia!
La otra experiencia, ha sido con toros a lo largo de Extremadura y parte de Andalucía.
En ambas sin nada, tan sólo un zurrón prestado por los pastores y al raso.
Como podéis comprender, desde mi botica eso se ve con envidia, sana envidia.

Ahora estoy preparando mi último asalto al Camino. Llegar a Santiago con la Universidad, en un plan que comenzamos por etapas en 2005. En este momento estamos en El Cebrero (O Cebreiro) y la idea es atacar Santiago en la semana que va desde el sábado 19 de junio hasta el siguiente fin de semana en que volveremos a Pamplona.
No será una experiencia 0.0, pues pienso mandar algún mensaje tuitero y, desde luego, sacar fotos hasta la saciedad, que para eso existen las cámaras digitales, con las que los malos fotógrafos como yo podemos, al menos recordar los lugares y las caras por un precio razonable, no como antes, que había que invertir fortunas si no tomabas la sfotos en B+N o en diapo.

Sigo impactado por el perdón pedido públicamente por el caballero Eduardo García Serrano, hijo de mi idolatrado Rafael. Hace falta tener mucha hombría para decir lo que dijo. Si no lo conoces, aquí lo puedes ver. http://bit.ly/b1igWD. Lo considero un documento de primer orden. Especialmente cuando en el fondo se tiene razón; Marina Geli y su equipo se han pasado dos pueblos con su campaña a favor de la masturbación y otras lindezas de "educación sexual". Sorprende que Eduardo pida perdón a su padre, Rafa, por haber mancillado su nombre. Emocionante.

Como dice Serrat, no hay otro tiempo que el que nos ha "tocao". Y digo yo, Carpe diem, pero con vocación de eternidad.
God bless you, como dicen los irlandeses al retirarse a la cama. Muchos, todavía hacen la señal de la cruz en la frente de cada uno de sus hijos. ¡Cómo añoro mi viejo Dublín! Espero volver algún día.